¿Porqué tu vida sexual da asco?


Déjame decirte algo de lo cual los ancianos a tu alrededor son demasiado prolijos y que tienen miedo a decirte: tu vida sexual da asco. Estas no son malas noticias. En realidad, es al contrario, si partimos del hecho de que significa que tienes todo un viaje por delante, una aventura, una misión imposible, que debes aceptar. No es nada sorprendente que tu vida sexual dé asco, dadas todas las condiciones adversas con las que has tenido que lidiar.

Primero, eres un novato.

El buen sexo involucra habilidad, así como tocar un instrumento musical. Incluso si tienes talento, las ganas y el acceso, no se puede ser bueno en un día, o en un año. Has soñado con tener sexo sorprendente y memorable por mucho tiempo, pero como el gran escritor Shmuel Yosef Agnon dijo, si sueñas con un muffin, tienes un sueño, no un muffin.

Segundo, dejar de ser novato para convertirse en experto requiere otras cosas además de tiempo.

Requiere buenos maestros y modelos a seguir. Tu no tienes ninguno. En la escuela, alguna profesora de biología, que seguramente siempre había sacado el cable más corto de entre todos los demás maestros, quizá un día murmuró algo de las “Trompas de Falopio”, y a ti te sonó más a nombre de banda de segunda. Una monja severa pudo haber dicho que te irías al infierno por esos malos pensamientos que habrás tenido en esa etapa. (El pensar en placer es pecado, el desinformar y asustar niños de alguna manera no lo es.)

Tus padres pudieron haber sido buenos maestros. Después de todo, tienen el mejor interés en ti. Y además tienen mucha experiencia. Por desgracia el solo hecho de pensar en los propios padres teniendo relaciones sexuales te hará sentir, de una manera o de otra y siendo aún niño, muy enfermo. Tus padres por su parte, no han sido realmente conscientes de ser tus guías sexuales. Si tienen el coraje de decirte algo fué probablemente relacionado con sexo seguro y responsable, algo como: “ten sexo seguro y responsable,” que son temas a tener en cuenta pero que no te ayudan en nada respecto a mejorar la vida sexual en comparación a lo que te enseñarían para mejorar tus habilidaes de manejo.

Mamá y Papá, maestros del sexo.

Y lo de las habilidades de manejo es un buen ejemplo, ya que hay buenas oportunidades y formas para aprender. Tomaste lecciones de manejo, pasaste los tests de manejo, y te dieron la licencia de manejo. Luego, los polis andan sobre de ti, con el manual de conducir para que lo sigas al pie de la letra, o casi, mientras no fastidies en tus andares por las calles. Pero no hay ni escuelas del sexo, ni test de habilidad en sexo, ni licencia para sexo, ni policias para el sexo o manual de sexo.

Incluso tienes buenos modelos si de conducir se trata. Has visto a tu madre conducir mientras te traía de las fiestas. Tu padre te dejaba dar vueltas en la mini-van practicando la reversa y otras yerbas. No con el sexo. No es probable que veas a tus padres tener sexo, a menos que vengas de una familia muy especial. Es improbable que tus padres a los 16 te hayan llevado a sentar en una esquina a lado de la cama y te hayan dicho algo como: “Hijo, tu madre y yo te demostraremos el arte del buen amar, de manera responsable claro. Mira y aprende.”

No, seguramente aprendiste por amigos y películas. Los amigos y las películas están bien, pero no pueden enseñararte nada del buen sexo. Los amigos, a final de cuentas, son como tu. Por eso te caen tan bien. Por lo tanto, no tienen ni idea tampoco. Y el sex media no está diseñado para enseñar, sino para entretener, excitar, distraer y mas que nada para vender. Si intentas imitar una película porno, obtendrás una conmoción más que un orgasmo. Aprender sexo de las películas es como aprender a conducir de la películas. Yendo a 250 por hora al estilo Dominic Toretto te hará ir al hospital, no a ganar carreras.

En ausencia de buenos maestros y modelos a seguir, tu mente sexual es como una cartelera de cine, llena distracciones sin sentido, la mayoría espeluznantes. Y el mayor sin sentido, es que tu vida sexual es buena. Es que simplemente no puede ser buena.

Ahora bien, has de argumentar que el sexo es por instinto, que es algo natural. Que no necesitas aprender sobre ello. Esto no es verdad. Primero, los humanos somos seres de aprendizaje y razonamiento no de instinto. Nuestro cerebro es una maquina de aprender, no un stock de instintos prefabricados. Cualquier instinto que tengas es una predisposición a aprender sobre algo. Y aún más, por cierta inclinación instintiva, ¿encontrarías el sexo agradable si fuera un instinto de supervivencia como el buscar comida para subsitir? ¿te gustaría que el sexo fuera cuestión de subsistencia? Y me refiero a un sexo del cual tu cuerpo terminaría por perder las funciones vitales ante una escacez comparable con agua o aire. Muchos de nosotros deseamos sexo gourmet, y hacer gourmet no se da naturalmente.

Tu vida sexual también es un asco por que tienes miedo y estás confundido.

La sociedad nos dice cosas contradictorias acerca del sexo. El sexo es sucio, peligroso, oscuro y prohibido; y aún así, la gente sexy es atractiva, popular, famosa, rica y poderosa. La sensualidad se premia, pero la sexualidad es temida. La cultura alrededor ha hecho como con la comida, pasando de ser una actividad placentera a una compulsión enfermiza. Tentadores anuncios de comida por todas partes, lo fácil que es conseguir comida procesada, manipulada por las corporaciones para hacer querer más para comprar más, en lugar de acercar a la desconocida satisfacción de la salud y la buena alimentación, dando como resultado enfermedad.

Y así con el sexo. Estás inundado en una maquina de distorsión cultural de vender sexo, que no te deja escucharte a ti mismo. El buen sexo está lleno de consciencia. Se trata de hacer música, no ruido. El buen sexo no es alguna pose o gesto vacío; sí tiene que ver con tu experiencia, pero es más bien junto con una genuina expresión y exploración de la misma. El buen sexo es equivalente al buen comer, se relacionan. La buena parte del buen sexo es una regla, es una propiedad de la interacción entre tu compañera(o) y tú.

Como todas las cosas que requieren cultivo, ciertas cosas prosperan mejor en unos ambientes que en otros, y el buen sexo es como plantar una flor en una ambiente de confianza e intmidad no en uno de sospechas, miedos y anonimato.

Declara tus derechos (sexuales).

Tu vida sexual es una mierda. Tal como debe dada tu situación.

Pero puedes hacer algo respecto a ello. Empieza por reconocer que el buen sexo es como la buena educación, lleva tiempo, compromiso, atención y diciplina. No puedes ser pasivo. No puedes mentir por ahi y tenerlo hecho. Tienes que hacerte valer a ti mismo, identificar tus valores, tus necesidades y deseos. Tienes que hacer preguntas y explorar las respuestas. Debes leer, y no sólo el periódico o la Cosmopolitan. Y tu, abre la mente y no sólo las piernas. Empieza por decirte: “Me corresponde una buena vida sexual, una libertad sexual, y una búsqueda de mi felicidad sexual.”

Traducido por L. H. Montana de http://www.psychologytoday.com/blog/insight-therapy/201011/letter-young-sexual-person.

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